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Fianza: qué pasa si no pagas

Te habrás enterado que la ley le cae hasta al más impensado: el ex presidente balear Jaume Matas tiene tres días para depositar tres millones de euros en un juzgado o, de lo contrario, ingresará a prisión. El juez le ha encomiado pagar una fianza en la causa que se le sigue por delitos de corrupción (cohecho, malversación de fondos, falsificación de documentos, entre otros).

¿Qué te ocurriría si estuvieras acusado y luego condenado por un delito y no pudieras pagar la fianza?

En principio, es bastante difícil que llegues a esta instancia. Hay que probar la culpabilidad primero y eso demora unos meses, al menos.

Pero la fianza no sólo se aplica a un procedimiento judicial penal. Existe una serie de medidas que se las conoce como medidas cautelares patrimoniales, como las fianzas y los embargos, que pueden ir contra ti, no porque estés condenado de un delito penal, sino porque, por ejemplo, no has pagado tu hipoteca o tu crédito.

Las fianzas y los embargos son medidas cautelares civiles. Hay dos formas de fianza: pignoraticia o hipotecaria. La pignoraticia: incluye títulos, muebles y dinero. La pagas en el juzgado.

La hipotecaria implica que haya una escritura pública (se la inscribe en el registro correspondiente).

El embargo aparece luego: si te piden que pagues una fianza, tienes 24 horas y luego se procede a embargar tus bienes.

Tú y tu abogado pueden pedir al juez que disminuya el monto de la fianza. Si el juez acepta, recuerda que un tercero puede pagar la fianza por ti si no tienes el dinero. Es la llamada fianza personal, cuando es prestada por tercera persona.

Consúltanos, cada caso es particular.

Cómo obtener un microcrédito (y para qué)

Se trata de un crédito o ayuda financiera pequeña, destinada a ciudadanos cuyos ingresos no permiten acceder a un préstamo bancario general o a un crédito regular, por ejemplo.

El microcrédito está dirigido a jóvenes, desempleados o personas con ingresos bajos que desean, por ejemplo, poner en marcha una empresa o un autoempleo.

En general, son otorgados por las Cajas de Ahorros y consisten en préstamos individuales a tasas de interés de mercado que no requieren garantías o avales.

“La Unión Europea ha decidido dar más impulso a este sistema de financiación. De hecho, destinará unos 100 millones de euros para conceder pequeños créditos a personas en situación de dificultad, como jóvenes y desempleados de larga duración, no en función de criterios económicos, sino sociales”, señala un comunicado.

Así, si la iniciativa es votada este jueves, permitirá dar 45.000 microcréditos de hasta 25.000 euros a propuestas que presenten los parados y de las pymes ya existentes.

Enfocado en los jóvenes, el Instituto de la Juventud, tiene también un sistema de microcréditos para ciudadanos de hasta 35 años. Lo hace en convenio con Microbank, el banco “social” de La Caixa.

Aquí tienes el listado de las asociaciones y entidades con las que trabaja Microbank.

Algunos de estos créditos no están solo destinados a jóvenes o desempleados, sino, por ejemplo, a financiar a familias monoparentales. Por ejemplo, Caja Navarra tiene un microcrédito para solventar los gastos de guardería de este tipo de familias.

En cualquier caso, para solicitar un microcrédito debes presentar un plan de empresa o master plan, donde cuentas cómo invertirás ese dinero, para qué, etcétera. Aquí tienes el modelo que usan en Caja Granada.

Si quieres conocer un modelo de solicitud para pedir un crédito de este tipo, aquí te mostramos el de Caja Segovia.

Hipotecas: cuidado con una cláusula si vas a cancelar o cambiar de banco

Se la conoce como ‘compensación por riesgo de tipo de interés‘ y es legal y vigente desde 2007. Se trata de una cláusula incluida en los préstamos hipotecarios que, cuando el hipotecado quiere cancelar su deuda o cambiarse de banco, aparece e incrementa la deuda.

Es una comisión por amortizar anticipadamente la hipoteca: lo que hace es obligar a un pago de una multa a los clientes que, hipoteca mediante, deciden llevarse el préstamo a otra entidad porque le conviene.

La cláusula suele rondar entre un 2,5% y 5% del capital por comisión por cancelación o cambio.

Si quieres saber más sobre la cláusula, un notario explica el asunto aquí. Por otra parte, si ya estás hipotecado, puedes acudir a una asociación de usuarios y consumidores como esta o bien, para hacerlo personalizado, llamar a uno de nuestros asesores.

¿Qué pasa si dejo de pagar mi hipoteca?

Muchos ciudadanos conviven con esta pregunta: tienen su vivienda hipotecada y por la crisis, no pueden pagarla. En efecto, la última estadística del INE (diciembre 2009) mostró que en octubre pasado se canceló un 16,6% menos de hipotecas que en octubre 2008.

Entonces, ¿qué ocurre si decides no afrontar el pago?

En primer lugar, si tienes la hipoteca en un banco, pasarán entre tres y seis meses antes de que la entidad decida que te has desentendido del pago. Hasta el momento figurarás como moroso.

Luego, te iniciará un proceso de ejecución hipotecaria. Te avisará y remitirá la denuncia a un juzgado.

Por normal general, al incumplir los pagos de las letras entre tres y seis meses, el banco entiende que el moroso se ha desentendido de sus obligaciones e inicia el proceso de ejecución hipotecaria. El banco suele informar al deudor de que le va a denunciar y remite al juzgado la denuncia.

Luego, a través de este mecanismo de ejecución, el banco te reclamará las cuotas impagas más un interés por morosidad, que puede rondar entre el 20 y 25%. Además, las costas judiciales te caerán a ti.

Este mecanismo de ejecución prevé la subasta pública de tu vivienda, para que el banco pueda recuperar su dinero. Si nadie oferta para quedarse con ese hogar, llega el embargo, pero, así y todo, tú seguirás siendo un deudor. En España, la ley prevé que las hipotecas tengan dos garantías: la casa propiamente dicha y todo el patrimonio e incluso bienes futuros del deudor. Por lo tanto, si la ejecución sigue, pueden embargarte la nómina, el coche, etcétera.

Cómo evitar la ejecución hipotecaria

Te recomendamos usar todas las vías antes de caer en esta situación. Por ejemplo, refinanciar la hipoteca, alargar el plazo de amortización, subrogar la hipoteca (acudir a otro banco que ofrezca mejores condiciones) incluso malvender tu vivienda hipotecada, antes que recibir la citación judicial de la ejecución.

De hecho, algunas entidades ofrecen asesoría y artículos sobre las hipotecas, embargos y demás. La Asociación de Usuarios de Servicios Financieros (Ausbanc) tiene bastante información.

Si quieres consultar por tu caso, también puedes acudir a nosotros.

Ayudas para pagar el alquiler

Si tienes entre 22 y 30 años y se te hace difícil pagar un arrendamiento de un piso o casa, puedes solicitar un subsidio llamado Renta Básica de Emancipación, una ayuda mensual durante cuatro años para pagar tu alquiler.

Según el Ministerio de Vivienda, 18.478 jóvenes comenzaron a cobrar esta ayuda en el cuarto trimestre de 2009, lo que implica un incremento del 12,4% con respecto a octubre pasado.

La RBE consiste en un subsidio de 210 euros mensuales para aquellos jóvenes que sean titulares de un contrato de arrendamiento de vivienda. Otro requisito es que sus ingresos sean menores a 22 mil euros brutos al año.

Además de los 210 euros, el Estado pone 120 más para conseguir el aval o garantía. También se puede acceder a un préstamo por otros 600 para la fianza.

La agrupación VdeVivienda se manifiesta por los alquileres (Gentileza LeodeCerca-licencia CC)

La agrupación VdeVivienda se manifiesta por los alquileres (Gentileza LeodeCerca-licencia CC)

Lo bueno es que esta renta es compatible con las deducciones del alquiler.

Si te interesa, aquí tienes más información sobre requisitos. Recuerda que, como primer paso, debes presentar esta solicitud ante el departamento competente en materia de vivienda de la Comunidad o Ciudad Autónoma donde esté situado el piso de alquiler.

Vivienda: ahora, más barata

Es momento de aprovechar. El precio de la vivienda libre cayó un 7% en el tercer trimestre del año respecto del mismo período de 2008. Con esta baja, las casas llevan seis trimestres consecutivos en descenso, según el informe del Índice de Precios de Vivienda (IPV) del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Una vivienda en Toledo: allí los precios bajaron un 3,8% este año (Gentileza Francisco J Martín-licencia CC)

Una vivienda en Toledo: allí los precios bajaron un 3,8% este año (Gentileza Francisco J Martín-licencia CC)

En cambio, las viviendas de segunda mano no registran tanta baja: la variación interanual aumentó casi tres puntos, situándose en el –8,3% en el tercer trimestre de 2009.

Este análisis del INE difiere del de Ministerio de Vivienda, ya que el INE no incluye las viviendas protegidas. Tampoco el precio del metro cuadrado. Por esta razón, para el Ministerio de Vivienda, los precios de un hogar variaron un poco más.

Esta baja de precios es aprovechable si tienes ahorros y estás dispuesto a embarcarte en una inversión inmobiliaria. De hecho, existen algunas ayudas para viviendas libres, nuevas o de segunda transmisión, incluso si son de alquiler. Aquí puedes consultar los detalles y requisitos.

Comprar vivienda: más difícil para los jóvenes

Un estudio del Consejo de la Juventud de España mostró que cada vez es más complejo para un joven acceder a su casa propia.

Según el informe del Observatorio Joven de Vivienda, que depende del Consejo, se necesitan al menos 2.695 euros por mes para comprar una vivienda. Esto implica más del doble del salario promedio anual que gana este colectivo.

Según informa la agencia Europa Press, “a pesar del descenso tanto del precio de la vivienda como de los tipos de interés, un joven tendría que reservar el 62,4% de su salario para hacer frente al pago inicial de una hipoteca, frente al 30% recomendado por las entidades financieras”.

Esta situación ha estancado la emancipación de la juventud. Los más afectados son los vascos, los madrileños y los de las Islas Baleares, que deberían cobrar un 158,7%, un 151% y 147,2% más de sueldo, respectivamente, para adquirir una vivienda.

Las viviendas protegidas también son una opción (Gentileza dynamosquito-CC)

Las viviendas protegidas también son una opción (Gentileza dynamosquito-CC)

Si ya estás embarcado en un crédito hipotecario y necesitas ayuda, quizás te pueda servir la línea ICO-Moratoria Hipotecaria, un programa para aplazar las cuotas hipotecarias, destinado a trabajadores en situación de desempleo.

Hipotecas: qué hacer ante las cláusulas suelo

Muchas personas que están pagando hipotecas desconocen las cláusulas suelo. Cuando las descubren, pueden significar un dolor de cabeza.

Se trata de una herramienta que funciona, justamente, como un suelo o base, esto es, el porcentaje más bajo que este ciudadano hipotecado deberá pagar, independientemente de la cotización del Euribor.

Ocurre que, como muchas personas desconocen esta cláusula, los problemas comienzan cuando la tasa Euribor baja de manera importante, pero la cuota de la hipoteca no.

Varios clientes del sistema financiero, que tienen hipotecas, se han quejado por esta limitación, que en definitiva es un tipo de interés mínimo para su hipoteca.

Si es tu caso y ya estás inmerso en el pago de tu hipoteca, ¿qué debes hacer?

En principio, te sugerimos ir a la entidad o banco a negociar, para poder eliminarla o bajarla aún más.

Si el banco se niega y esa cláusula te perjudica en demasía, puedes cambiar el préstamo a otra entidad. Generalmente, es engorroso pero puedes pedir una subrogación y eliminar la cláusula.

La tercera instancia es acudir a la justicia. Aquí tienes bastante a tu favor: el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (Real Decreto Legislativo 1/2007 de 16 de noviembre), expresa claramente la exclusión de las cláusulas abusivas.

Textualmente, la reforma a la ley indica que “se prohíben las cláusulas contractuales que establezcan estas limitaciones y, en particular, la imposición de plazos de duración excesiva o las limitaciones que excluyan u obstaculicen el derecho del consumidor a poner fin al contrato”.

Si quieres asesorarte más sobre cláusulas abusivas y cómo puedes pedir un resarcimiento, puedes consultar con nuestros expertos de MAP. También puedes acudir a las asociaciones de consumidores y usuarios.

Advertencias antes de adquirir una hipoteca

Los cimbronazos del Euribor no han amedrentado a los bancos: aunque la tasa ha bajado, las condiciones para acceder a una hipoteca o préstamo se han vuelto más duras. Ante esta situación, la banca asegura que la crisis los ha golpeado fuerte, pero, ¿qué queda para consumidores como tú?

Es cierto que, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) el tipo de interés medio en agosto de 2009 es del 4,30%, lo que supone un descenso del18,6% en tasa interanual y una disminución del 1,4% respecto a julio de 2009.

No obstante, “el porcentaje de hipotecas a tipo de interés fijo se reduce después del cambio de condiciones (desde el 3,7% hasta el 1,5% del total), ya que la mayoría de estos préstamos pasan a estar referenciados a un tipo variable. Dentro de la estructura de tipos de interés, el Euribor es la principal referencia. El interés medio más bajo antes del cambio es el Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios de las Cajas (4,43%)”, señala el INE.

Esto implica que, ante los vaivenes económicos, los bancos y cajas de ahorro tienden a utilizar un coeficiente variable para cobrarte el interés, algo muy incontrolable para tus finanzas domésticas.

Uno de los requisitos más frecuentes del sistema financiero para conseguir una hipoteca es contratar una tarjeta de crédito de la entidad, un seguro para tu hogar, otro por un posible desempleo y, muchas veces, también un seguro de vida.

Algunos datos para tener en cuenta:

Por ley, no estás obligado a contratar el seguro de vida. En las condiciones de la hipoteca el único seguro obligatorio es contra incendio, pero no te pueden exigir la toma de un seguro de vida o de un seguro de amortización de préstamo.

En todo caso, si deseas tener una póliza de vida, puedes hacerlo con otra entidad.

Tienes que saber que no existe normativa que te obligue a tener un seguro de amortización de préstamo o seguro de vida vinculado a la hipoteca. La realidad es, más allá de la ley, que el banco puede negarte la hipoteca (principio de libertad de contratación) si no aceptas las condiciones que quieren imponerte.

Si decides tomar la hipoteca con el paquete completo, por ejemplo, el seguro de vida incluido, antes de firmar la póliza asegúrate de que esté expresamente escrita la coberturas adicionales por invalidez o incapacidad permanente: esto implica que el seguro cubrirá no sólo en caso de muerte sino también por otras circunstancias, como una incapacidad permanente, que podría anular tus condiciones para trabajar.

Otro caso: supongamos que tu padre, madre o cónyuge ha hipotecado una casa y fallece. ¿Cómo averiguar si tu pariente tenía o no contratado un seguro de vida? Para eso se ha creado el Registro Público de Seguros por Fallecimiento. Allí constan los datos de los asegurados.

Si te ofrecen contratar el seguro de paro o de desempleo, también debes hacer un análisis: ten en cuenta que sólo se cobra si hay un despido improcedente. Además, la prima de este seguro se abona de manera anticipada, una vez otorgada la hipoteca o crédito.

Para saber más sobre este asunto, puedes consultar el informe de Facua-Consumidores en acción. También puedes consultar la información sobre interés hipotecario fijo y variable de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc).

Por último, si tienes dudas puedes consultar a tu asesor o abogado de confianza.

Cinco tips para conseguir financiación

¿Necesitas dinero para conseguirte un coche, pagar una cuota de un  viaje o comprar insumos para montar tu emprendimiento? Pues hay varias opciones de financiación para considerar.

Primero deberás definir qué tipo de ayuda financiera necesitas. No es lo mismo un crédito que un préstamo. Habíamos hablado en este blog sobre esta diferencia, en relación con las viviendas.

En general, los bancos tienen demasiados requisitos y cobran altos intereses para cederte dinero.

En este contexto, una vez definido el tipo de ayuda que requieres, tendrás que revisar tu situación crediticia (es lo que evaluará el banco). ¿Tienes trabajo? ¿Cuál es tu salario? ¿Tienes solicitud de préstamos en otra entidad? ¿Apareces como moroso o deudor? Todo se verifica con un informe como éste).

Si no reúnes las condiciones o te resulta cara la tasa de interés ofrecida por la entidad, puedes volcarte a buscar el dinero en otra parte. Y ese el tercer tip: puedes acudir a otras fuentes financieras, como prestamistas privados, créditos de tu empresa –si eres un trabajador en relación de dependencia- e incluso utilizar el acumulado de una póliza de seguros (por ejemplo, si tienes un seguro de vida).

Todas estas variantes están más que bien explicadas en esta nota de la revista Consumer. Incluso, te advierten sobre las estafas.

El cuarto tip tiene que ver con otra variante que crece en tiempos de crisis: los préstamos preconcedidos. En general sirven para operaciones menos onerosas, como pagar un viaje o comprar un electrodoméstico. Aquí también te consultarán si tienes trabajo (para ver tu solvencia), si operas financieramente (por ejemplo, si tienes una cuenta corriente o caja de ahorros). Son créditos líquidos pero normalmente caros.

Está bien explicado en esta otra nota de Consumer.

El quinto tip vale para cualquier tipo de financiación: no realices operaciones cómo éstas por internet ni con personas que te inspiran desconfianza: si vas a solicitar un préstamo, olvídate del “depósito inicial para gastos administrativos” que suelen pedir los estafadores. Es una treta común, sobre todo en los créditos prendarios y adjudicación de planes para comprar automóviles.

Finalmente, te dejamos un dato de utilidad y una herramienta. El primero es la posibilidad de acceder a un microcrédito, como relata el blog De Finanzas.com.

La segunda es una calculadora de consumo del diario Expansión, para saber cuánto te costará pedir un préstamo en una entidad bancaria.

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